jueves, 8 de agosto de 2019

LA ADOLESCENCIA

El individuo, como ser evolutivo, atraviesa diferentes etapas de crecimiento en su ciclo vital, pasando desde la niñez hasta la vida adulta. Durante este trayecto de desarrollo, nos encontramos con la juventud y la etapa de la adolescencia. El comienzo es entre la pubertad (a partir de los 10 años) hasta antes de la edad adulta (los 19 años aproximadamente).
La adolescencia se caracteriza por ser una época de continuos cambios (biológicos, físicos y psicológicos) y por su cambio de preferencia con su grupo de referencia. En la infancia su figura más importante es su familia, pero en esta etapa se trata de su grupo de amigos/as.
A su vez, el adolescente necesita su libertad, su espacio y su independencia social para explorar y encontrarse a sí mismo, saber quién es (relacionado con la identidad personal), vivir diferentes experiencias y descubrir cuáles son sus facetas que puedan forjar su personalidad y su carácter. La autoestima probablemente no sea muy alta, por ello es importante reforzarle positivamente cuando haga las cosas bien e indicarle cuándo no lo sean, siempre desde el cariño y el respeto.
Aunque queramos que se mantenga con nosotros y organizar un viaje familiar de vacaciones, su mente estará pensando en quedar con sus amigos, ya que se trata de su dependencia actual, y posteriormente será su pareja.
Los adolescentes son una montaña rusa cargada de emociones y al igual que están alegres, en otro momento del mismo día puede ser el fin del mundo. Nuestra labor como adultos (padres, madres, familiares, docentes, psicólogos, educadores…) es ayudarle a gestionar estas emociones de manera equilibrada.
No pienses que es culpa tuya este repentino cambio de humor o de estado de ánimo. Simplemente hay que darle el espacio que necesita, escucharle, intervenir de manera eficaz cuando haya algún tipo de problema, darle los ánimos y cariño y estar ahí cuando lo necesite. Cuánto más intentes comprenderle desde el punto de vista empático y más le ayudes en esta transición a la vida adulta con tus consejos y tu apoyo, más cómodos se sentirán y confiarán a vuestro lado y más exitosa será la transición.
Todos tienen un clic, la cuestión es ir averiguando cuál es el clic que le despierta el interés o le motiva, y así transcurrir diariamente con mayor ilusión.