jueves, 17 de abril de 2014

CANDY CRUSH SAGA

Este popular juego desarrollado por King ha tenido un gran impacto dentro de la población infantil, juvenil y adulta. 
El objetivo consiste en pasar una serie de episodios a través de distintos tipos de niveles y retos, siendo algunos más sencillos que otros, en los que hay que combinar una serie de caramelos de colores, cumplir unos pedidos en un límite de tiempo o de movimientos o destruir unos ingredientes (cerezas y/o avellanas). Dichas combinaciones deben ser caramelos del mismo color y pueden ser de cuatro tipos: combos de 3 caramelos, combos de 4 (formando el caramelo rallado), combos de 5 (formando bombas de color) o caramelos con envoltorio (5 ó 6 caramelos en forma de "T", "L" o cruz en caso de que sea una reacción en cadena). Estas combinaciones se pueden mezclar entre ellas y formar caramelos especiales. 
Cada día o 24 horas, el jugador cuenta con una ruleta de la suerte en la que gana un booster que podrá usar una sola vez en la siguiente partida o en otra. Asimismo, también habrán unos bloqueadores que entorpecerán la partida. Algunos ejemplos de boosters son: martillo de caramelo, bomba de color, peces de colores. Otros ejemplos de bloqueadores serían: gelatina, chocolate, chicle.
Para este juego es imprescindible el uso de la orientación espacio-temporal así como la lógica. Muchas veces también interviene el factor suerte en la partida. 
A diferencia de otros juegos, la puntuación obtenida en cada nivel realmente no es importante, a no ser que la finalidad que tenga el individuo sea conseguir un mayor número de estrellas en el episodio para convertirse en el campeón de sus amigos.

Por un lado, entre las ventajas que he encontrado, hay dos qué destacaría: primero su apariencia física, su atractivo colorido tanto en los caramelos como su tablero y periferia, hace que sea mucho más visual y atrayente para el jugador y segundo sería el afán de superación y motivación a seguir jugando y pasar a los siguientes niveles hasta que terminen sus 5 vidas iniciales (cada partida iniciada cuenta con 5 vidas. Tras agotarlas, éstas se irán renovando automáticamente de una en una cada 30 minutos hasta llegar a su máximo de 5. Este aspecto también es beneficioso ya que entre vida y vida se puede descansar y desconectar del juego y no le produce una sensación de cansancio al jugador).
Por otro lado, entre los inconvenientes, hay tres que cabría tener en cuenta: no todos tienen acceso a Internet para descargarse la aplicación o bien abierta una cuenta en el Facebook para poder acceder al juego. Otro sería que en cada partida sólo puede jugar una persona. Por último, suele producir cierto sentimiento de “enganche” o dependencia a seguir jugando para superar ese nivel que tanto se le resiste o para ver como son los siguientes niveles. Este último aspecto sería llamado tecnoadicción ya que se produce una adicción a las nuevas tecnologías.

Mi opinión respecto al juego es bastante positiva puesto que es un juego al que puede jugar toda la familia y es muy entretenido, pero es recomendable que el individuo no pase mucho tiempo jugando al mismo ya que la visión se cansará rápidamente al estar expuesta delante de la pantalla o monitor, producirá mayores dolores de cabeza y espalda y acelerará su sistema nervioso. Además, puede llegar a provocar un cierto retraso en el proceso de socialización e incluso aislamiento, tanto familiar como social. Asimismo, una excesiva estimulación de concentración podría producir una falta de atención hacia su entorno.
Por tanto, mi recomendación es la siguiente: si el jugador es un niño, como en cualquier otro videojuego, sólo debería jugar durante los fines de semana como recompensa por su buen comportamiento a lo largo de la semana y siempre que haya hecho sus deberes o estudiado para un examen próximo. En caso de que sea entre semana, no excederse de la media hora diaria o hasta que se terminen las 5 vidas (al igual que los fines de semana), siempre y cuando el niño haya tenido una buena conducta ese día y haya terminado sus tareas escolares.
Si es un adolescente o adulto el que juega, debe establecerse un límite de tiempo para jugar y cumplirlo (recomendaría que fuera un máximo de una hora al día) y hacer siempre un descanso entre partidas o cuando se quede sin vidas, dejar el juego para otro día y hacer otras actividades como por ejemplo, dar un paseo.
RECOMENDACIÓN IMPORTANTE PARA TODOS/AS: preferiblemente jugar a dicho juego por la tarde ya que por la noche si está tenso y “entregado” en él, su sistema nervioso probablemente se alterará y podría producir alteraciones en los hábitos de sueño y dificultades a la hora de dormir.

Finalmente, adjunto unos enlaces de algunos artículos publicados por Internet que estudian a cerca del juego si se trata de un simple pasatiempo de ocio para todos o por lo contrario, podría tratarse de una nueva adicción. Estos links son los siguientes:

sábado, 12 de abril de 2014

LA ISLA DE LOS SENTIMIENTOS (JORGE BUCAY)

Antes de adjuntar la lectura del cuento y mi opinión personal, voy a hacer una distinción entre la emoción y el sentimiento. Suelen ser confundidos fácilmente ya que muchos autores los consideran sinónimos al estar íntimamente relacionados; no obstante, cabría añadir que a pesar de ser bastante similares, cada uno tiene unas características propias y una definición diferente. Varias fuentes de Internet, así como algunos autores difieren estos dos términos de la siguiente forma:
·      Según la RAE (Real Academia Española):
o  Emoción: alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.
o  Sentimiento: estado afectivo del ánimo producido por causas que lo impresionan vivamente.
·      A. DAMASIO (neurólogo):
o  Cuando experimentas una emoción, por ejemplo la emoción de miedo, hay un estímulo que tiene la capacidad de desencadenar una reacción automática. Y esta reacción, por supuesto, empieza en el cerebro, pero luego pasa a reflejarse en el cuerpo, ya sea en el cuerpo real o en nuestra simulación interna del cuerpo. Y entonces tenemos la posibilidad de proyectar esa reacción concreta con varias ideas que se relacionan con esas reacciones y con el objeto que ha causado la reacción. Cuando percibimos todo eso es cuando tenemos un sentimiento.
·      R. LAZARUS (psicólogo):
o  Emoción: nace de forma espontánea a través de la presencia de un estímulo. A continuación, hace una valoración primaria y automática del mismo para reconocer si éste es bueno, malo o indiferente para el individuo. Al ser aguda y efímera, pocas veces puede convertirse en sentimiento. Esto sucedería en caso de que pasará a nuestra conciencia de las sensaciones de nuestro cuerpo, alterándolo al recibir ese estímulo. Al asociar esta emoción con lo que sentimos, es cuando se produciría el sentimiento. Los sentimientos pueden persistir en ausencia de estímulos externos.
o  Sentimiento: propone incluirlo dentro del marco de las emociones ya que ambos se consideran conceptos interrelacionados, en el que la emoción abarcaría al sentimiento. Así pues, define este término como componente y experiencia subjetiva/cognitiva de la emoción.
·      R. BISQUERRA (pedagogo):
o  Emoción: estado complejo caracterizado por una excitación o perturbación que puede llegar a ser fuerte. Además, es una reacción afectiva más o menos espontánea ante algún acontecimiento significativo del individuo. Su duración suele ser bastante efímera ya que puede durar desde unos segundos a varias horas. No permanece estática en el tiempo ya que el estado de ánimo del individuo suele ser variable a lo largo del día o incluso en un momento determinado.
·      LE DOUX y otros autores definen sentimiento como emociones voluntarias.

El siguiente relato pertenece al libro “Todo (no) terminó” y su escritor es Jorge Bucay. En forma de cuento, nos narra la aventura de unos entrañables personajes (emociones y sentimientos humanos) y como todos ellos están conviviendo juntos en una isla.
En mi opinión es un cuento precioso y se puede observar lo curioso que resulta ver como algunas emociones y sentimientos están unidos entre sí, a pesar de ser opuestos o similares según en qué ocasiones se presenten. Está muy bien ambientado y es fácil de visualizar. Además, al estar relacionado con algo que conocemos, experimentamos y sentimos diariamente, hace que empaticemos con mayor afinidad con el protagonista de esta historia (el Amor). ¡Os animo a que lo leáis toda la familia y espero que lo disfrutéis! J

Erase una vez, una isla donde habitaban todas las emociones y todos los sentimientos humanos que existen. Convivían por supuesto, el Temor, la Sabiduría, el Amor, la Angustia, la Envidia, el Odio... Todos estaban allí. A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila e incluso previsible. A veces, la Rutina hacía que el Aburrimiento se quedara dormido o el Impulso armaba algún escándalo, pero muchas veces la Constancia y la Convivencia lograban aquietar el Descontento.
Un día, inesperadamente para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó una reunión. Cuando la Distracción se dio por enterada y la Pereza llegó al lugar de encuentro, todos estuvieron presentes. Entonces el Conocimiento dijo:
- Tengo una mala noticia que darles, la isla se hunde.
Todas las emociones que vivían en la isla dijeron:
-¡No! ¿Cómo puede ser? ¡Si nosotros vivimos aquí desde siempre!
El Conocimiento repitió:
- La isla se hunde.
-¡Pero no puede ser! ¡Quizás estás equivocado!
- El Conocimiento casi nunca se equivoca- dijo la Conciencia dándose cuenta de la verdad- Si él dice que se hunde, debe ser porque se hunde.
-¿Pero qué vamos hacer ahora?- se preguntaron los demás.
Entonces el Conocimiento contestó:
- Por supuesto, cada uno puede hacer lo que quiera, pero yo les sugiero que busquen la manera de dejar la isla. Construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse, porque el que permanezca en la isla desaparecerá con ella.
-¿No podrías ayudarnos?- preguntaron todos, porque confiaban en su capacidad.
- No- dijo el Conocimiento- La Previsión y yo hemos construido un avión y en cuanto termine de decirles esto, volaremos hasta la isla más cercana.
Las emociones dijeron:
-¡No! ¡Pero, no! ¿Qué será de nosotras?
Dicho esto, el Conocimiento se subió al avión con su socia, llevando de polizón al Miedo, que como no es tonto ya se había escondido en el motor, dejaron la isla. Todas las emociones, en efecto, se dedicaron a construir un bote, un barco, en velero... Todas salvo el Amor. Porque el Amor estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo:
-Dejar esta isla, después de todo lo que viví aquí… ¿Cómo podría yo dejar este arbolito, por ejemplo? ¡Ahh! Compartimos tantas cosas…
Y mientras las emociones se dedicaban a fabricar el medio para irse, el Amor se subió a cada árbol, olió cada rosa, se fue hasta la playa y se revolcó en la arena como solía hacerlo en otros tiempos. Tocó cada piedra y acarició cada rama.
Al llegar a la playa, exactamente desde donde el Sol salía, su lugar favorito, quiso pensar con esa ingenuidad que tiene el Amor.
-Quizá la isla se hunda por un ratito y después resurja, ¿Por qué no?
Y se quedo días y días midiendo la altura de la marea para revisar si el proceso de hundimiento no era reversible. La isla se hundía cada vez más; sin embargo el Amor no podía pensar en construir, porque estaba tan dolorido que sólo era capaz de llorar y gemir por lo que perdería. Se le ocurrió entonces que la isla era muy grande y que, aún cuando se hundiera un poco, él siempre podría refugiarse en la zona más alta. Cualquier cosa era mejor que tener que irse. Una pequeña renuncia nunca había sido un problema para él. Así que una vez más tocó las piedras de la orilla, se arrastró por la arena y se mojó los pies en la pequeña playa. Luego, sin darse cuenta demasiado de su renuncia, Caminó hasta la parte norte de la isla, que si bien no era la que más le agradaba, pero era la más elevada. Y la isla se hundía cada día un poco más. Y el Amor se refugiaba cada día en un lugar más pequeño.
-¡Después de tantas cosas que pasamos juntos!- le reprochó a la isla.
Hasta que, finalmente sólo quedó una minúscula porción de suelo firme, el resto había sido tapado completamente por el agua. Justo en ese momento el Amor se dio cuenta de que la isla se estaba hundiendo de verdad. Comprendió que, si no dejaba la isla, el Amor desaparecería para siempre de la faz de la Tierra. Entonces, caminando entre senderos anegados y saltando enormes charcos de agua, el Amor se dirigió a la bahía. Ya no había posibilidad de construirse una salida como la de todos, había perdido demasiado tiempo en negar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos. Desde allí podría ver pasar a sus compañeras en las embarcaciones. Tenía la esperanza de explicar su situación y de que alguna de ellas lo comprendiera y lo llevara. Observando el mar, vio venir el barco de la Riqueza y le hizo señas. La Riqueza se acercó un poquito a la bahía.
- Riqueza, tú que tienes un barco tan grande, ¿No me llevarías hasta la isla vecina? Yo sufrí tanto la desaparición de esta isla que no pude fabricarme un bote.
Y la Riqueza le contestó:
- Estoy tan cargada de dinero, de joyas y de piedras preciosas, que no tengo lugar para ti, lo siento- y siguió su camino sin mirar atrás.
El Amor siguió observando, y vio venir a la Vanidad en un barco hermoso, lleno de adornos y florecitas de todos los colores. Llamaba muchísimo la atención. El Amor se estiró un poco y gritó:
-¡Vanidad… Vanidad, llévame contigo!
La Vanidad miró al Amor y le dijo:
- Me encantaría llevarte ¡Pero tienes un aspecto! ¡Estás tan desagradable! Tan sucio y tan desaliñado, perdón pero creo que afearías mi barco- y se fue.
Pasó la Soberbia, que al pedido de ayuda contestó:
-¡Quítate de mi camino o te paso por encima!
Como pudo, el Amor se acercó al yate del Orgullo y, una vez más, solicitó ayuda. La repuesta fue una mirada despectiva y una ola casi lo asfixia.
Y así el Amor pidió ayuda a cada una de las embarcaciones. A la Constancia, a la Sensualidad, a los Celos, a la Indignación y hasta al Odio. Y cuando pensó que ya nadie más pasaría, vio acercarse un barco muy pequeño, el último, el de la Tristeza.
- Tristeza, hermana- le dijo- Tú que me conoces tanto, tú no me abandonarás aquí, eres tan sensible como yo. ¿Me llevarás contigo?
Y la Tristeza le contestó:
- Yo te llevaría, te lo aseguro, pero estoy taaaaaaan triste que prefiero estar sola- y sin decir más, se alejó.
Y el Amor, pobrecito, se dio cuenta de que por haberse quedado ligado a esas cosas que tanto amaba, él y la isla iban a hundirse en el mar hasta desaparecer. Entonces se sentó en el último pedacito que quedaba de su isla a esperar el final. De pronto el Amor escuchó que alguien chistaba:
- Chst, chst, chst...
Era un desconocido viejito que le hacía señales desde un bote de remos. El Amor se sorprendió:-¿A mí?- preguntó, llevándose una mano al pecho.
- Sí, si- dijo el viejito- A ti. Ven conmigo, súbete a mi bote y rema conmigo, yo te salvo.
El Amor lo miró y le quiso explicar:
- Lo que pasó es que yo me quedé…
- Ya entiendo- dijo el viejito sin dejarlo terminar la frase- ¡Sube!
El Amor subió al bote y juntos empezaron a remar para alejarse de la isla. No pasó mucho tiempo antes de poder ver como el último centímetro de la isla se hundía y desaparecía para siempre.
-¡Nunca volverá a existir una isla como está!- murmuró el Amor, quizás esperando que el viejito lo contradijera y le diera alguna esperanza.
- No- dijo el viejito- Como ésta, nunca. En todo caso, diferentes.
Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor comprendió que seguía vivo. Se dio cuenta de que iba a seguir existiendo. Giró sobre sus pies para agradecerle al viejecito, pero este, sin decir una palabra, se había marchado tan misteriosamente como había aparecido. Entonces, el Amor, muy intrigado, fue en busca de la Sabiduría para preguntarle:
-¿Cómo puede ser? Yo no lo conozco y él me salvó. Nadie comprendía que me hubiera quedado sin embarcación, pero él me ayudó, él me salvó y yo ni siquiera sé quién es.
La Sabiduría lo miró a los ojos un buen rato y dijo:
- Él es el único capaz de conseguir que el Amor sobreviva cuando el Dolor de una pérdida le hace creer que es imposible seguir adelante. El único capaz de darle una nueva oportunidad al Amor cuando parece extinguirse. El que te salvó, Amor, es el Tiempo.

viernes, 4 de abril de 2014

PROBLEMA DE LÓGICA (ALBERT EINSTEIN)

El siguiente problema de lógica, además de ser educativo e instructivo, es muy distraído y ameno. Es probable que al principio sea algo lioso, pero poco a poco con paciencia y usando la lógica, se puede ir descifrando el misterio. No tiene truco y tiene una única solución. 
Lo recomiendo para niños a partir del último ciclo de Educación Primaria (5º-6º: 10-12 años) en adelante, incluidos los adultos. En caso de que haya niños más pequeños, también pueden intentarlo. Si ven que les dificulta, se pueden juntar con otros más mayores.
El acertijo se puede hacer a nivel individual o por parejas, aunque os recomiendo que para empezar lo hagáis de forma individual y si os atascáis, comencéis a hacerlo por parejas/tríos (según si sois pares o impares) o descansad un rato y luego continuéis.
Una vez lo hayáis resuelto todos, haced la puesta en común al resto de la familia o amigos y comentad como lo habéis sacado. La solución está en el siguiente enlace: http://www.juegosdelogica.com/solucion_acertijo_de_einstein.htm ¡No hagáis trampa! ¡Ánimo y suerte a todos/as, estoy segura que lo resolveréis! J 

Tenemos 5 casas de cinco colores diferentes y en cada una de ellas vive una persona de una nacionalidad diferente. Cada uno de los dueños bebe una bebida diferente, fuma una marca de cigarrillos diferente y tiene una mascota diferente. Tenemos las siguientes claves:
·      El británico vive en la casa roja.
·      El sueco tiene un perro.
·      El danés toma té.
·      La casa verde esta a la izquierda de la blanca.
·      El dueño de la casa verde toma café.
·      La persona que fuma Pall Mall tiene un pájaro.
·      El dueño de la casa amarilla fuma Dunhill.
·      El que vive en la casa del centro toma leche.
·      El noruego vive en la primera casa.
·      La persona que fuma Brends vive junto a la que tiene un gato.
·      La persona que tiene un caballo vive junto a la que fuma Dunhill.
·      El que fuma Bluemasters bebe cerveza.
·      El alemán fuma Prince.
·      El noruego vive junto a la casa azul.
·      El que fuma Brends tiene un vecino que toma agua.
La pregunta: ¿Quién es el dueño del pececito?