martes, 5 de abril de 2016

ASTENIA PRIMAVERAL INFANTIL

La astenia primaveral se puede definir como:
 · Trastorno que acontece en primavera cuando muchas personas se sienten especialmente cansadas, desmotivadas y con alteraciones en el humor.
 ·  Sensación de fatiga y debilidad generalizadas que aparece con la llegada del buen tiempo.
 · Sensación generalizada de cansancio, fatiga y decaimiento, que principalmente aparece en la época cálida por el ascenso de las temperaturas y que con mucha frecuencia se incrementa si se suman factores emocionales como la ansiedad o el ánimo depresivo. Afecta principalmente a las mujeres entre 20 y 50 años.

Como dice el refrán: "la primavera, la sangre altera". Suele afectar tanto a los niños como a adultos, siendo los síntomas más habituales: estar agotados todo el tiempo sin motivo aparente y con disminución en su energía, tener falta de apetito, presentar dificultades para conciliar el sueño y a la hora dormir (insomnio, pesadillas recurrentes, terrores nocturnos, somnolencia diurna), problemas de concentración, malestar general y mostrar cambios en su estado de ánimo y carácter: sensibles, tristes, apáticos, ansiosos, caprichosos e incluso irritables (malhumorados, rabietas, lloros).

El aumento de las temperaturas, el cambio de hora y al haber más horas de luz durante el día, ocasionan una alteración en los biorritmos de nuestro organismo hasta que éste se habitúa en el proceso de adaptación.
Al no tratarse de una enfermedad médica y es el cuerpo el que se va acomodando y adaptando a las nuevas situaciones y condiciones ambientales, expongo algunas recomendaciones que ayudarán a los más pequeños a sobrellevar mejor y superar con mayor rapidez la astenia primaveral:
· Establecer unos horarios fijos para restablecer la rutina y el equilibrio en el organismo, tanto para comidas como para el sueño.
· Es muy beneficioso tomar el Sol y disfrutar de actividades al aire libre que les aportará un aumento en su energía como también en su estado de ánimo. Es necesario aplicar crema y protección solar antes de salir de casa.
· Mantener una dieta equilibrada, variada y rica en nutrientes, vitaminas y minerales. Es importante hacer las cinco comidas al día (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena) así como comer alimentos que aporten, incrementen y fortalezcan la energía, como serían chocolate, plátanos o frutos secos.
Es recomendable a su vez aumentar el consumo de verduras, frutas frescas, legumbres, cereales, proteínas y pescados, reduciendo las comidas grasas, grasas saturadas (bollos y embutidos) y pesadas para la digestión.
La hidratación es igualmente significativo: beber mucha agua y zumos naturales (al menos 2 litros al día).
· Practicar deporte y ejercicio físico de forma activa, moderada y continuada, que a su vez les ayudará a regular las horas de sueño.
· Descansar y dormir unas 10 horas diarias. Sería recomendable cenar tres horas antes de irse a la cama y no exponer la vista a pantallas de videojuegos ni películas de acción antes de dormir.
IMPORTANTE: realizar siempre las mismas pautas antes de irse a dormir y hacer unos ejercicios de relajación previos. Si es un niño/adolescente bastante nervioso, una infusión le ayudará a relajarse (manzanilla o poleo menta).
· La astenia primaveral produce desmotivación, falta de energía, sensación de cansancio y sentimientos de desgana y apatía; por ello sería interesante realizar aquellas actividades y juegos placenteros y de su agrado que le motiven al niño/adolescente, así su estado de ánimo irá siendo más positivo y optimista y podrá superar estos síntomas con mayor determinación, entusiasmo y energía.
·  MUY IMPORTANTE: darle y ofrecerle todo el cariño posible (escucharlo, apoyarlo, abrazarlo), ser paciente y actitud positiva. Aunque los síntomas son bastante molestos y afectan negativamente en su estado de ánimo, hay que tener en cuenta que se trata de un período transitorio y puntual hasta que el niño/adolescente se adapte a la nueva situación. Si se mantiene una actitud luchadora, positiva y optimista, es más fácil que el período sea menor y se supere con mayor rapidez.

En conclusión, si se trata de una astenia primaveral leve, suele aparecer coincidiendo con el cambio del tiempo y por lo general suelen durar los síntomas anteriormente mencionados entre una semana y quince días, hasta que el cuerpo se adapte. En caso que se prolongue en el tiempo y sigas notándole decaído y apático, no dudes en ponerte en contacto con el médico de cabecera y con un psicólogo educativo y/o de área de clínica para enseñarle una serie de pautas que le permitan retomar su ritmo de vida habitual. En ese proceso es importante que cuente con vuestro apoyo, así como con el resto de los miembros de su familia y grupo de amigos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario