Mostrando entradas con la etiqueta Crecimiento Personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crecimiento Personal. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de agosto de 2016

ACTIVIDADES Y JUEGOS PARA TRABAJAR Y PRACTICAR CON LA PSICOMOTRICIDAD FINA

La psicomotricidad se puede definir como la capacidad que tienen los niños para dominar y controlar su propio cuerpo. Se basa en la interacción entre el saber, el conocimiento, la emoción, el movimiento y el desarrollo integral de la persona. Es decir, la capacidad que tiene el individuo para expresarse (emociones, sentimientos, pensamientos, creencias) y relacionarse socialmente con el mundo que le envuelve y le rodea. 
Asimismo, incluye todas aquellas capacidades, habilidades y destrezas que tienen los niños para moverse, explorar, descubrir y conocer el medio que les rodea, experimentando la totalidad de sus sentidos para poder procesar y guardar la información envolvente y actuar ante una determinada situación acorde con lo establecido y almacenado previamente.

Dicho dominio y control consiste en acciones y movimientos que implican el uso de la totalidad de su cuerpo (psicomotricidad gruesa), como aquellas actividades en las que se precisa de una coordinación óculo-motora (psicomotricidad fina).
  • Psicomotricidad gruesa: disciplina que implica el uso y el control del propio cuerpo y su interacción con el entorno, así como la coordinación de las extremidades inferiores y superiores para mantener el equilibrio. Propiamente se refieren a los movimientos que utilizan grandes grupos musculares. Ejemplos: correr, saltar, andar, sortear obstáculos, gatear, girar la cabeza...
  • Psicomotricidad fina: disciplina que precisa una precisión, coordinación, destreza y coordinacion óculo-motora referidas a pequeños movimientos realizados con la lengua, labios, dedos de las manos y manos, muñecas y dedos de los pies y pies, pero haciendo énfasis en las manos. Por ejemplo: escribir, dibujar, pintar, punzar, cortar, coser, amasar, moldear...  Por otra parte, es fundamental para el desarrollo integral y vital del individuo; por tanto, es muy importante estimular este desarrollo para que el crecimiento de vuestro hijo/alumno sea integro y completo.
** ANOTACIÓN IMPORTANTE: en caso que exista un desfase en alguna o las dos áreas, tanto padres como profesores deberían consultar con un especialista dentro del ámbito de la educación, como sería un psicopedagogo, o bien el del centro educativo donde el niño asista, o bien uno externo.

A continuación, os adjunto unos enlaces que he encontrado muy interesantes, con diferentes actividades y juegos para trabajar y practicar con la psicomotricidad fina con vuestros alumnos e hijos, y así la desarrollarán con mayor destreza.
    

martes, 29 de marzo de 2016

EL AJEDREZ TIENE GRANDES BENEFICIOS EDUCATIVOS

Según la RAE, ajedrez se puede definir como juego de mesa entre dos personas que se practica sobre un damero en el que se disponen las 16 piezas de cada jugador, desiguales en importancia y valor, que se desplazan y comen las del contrario según las reglas.
El ajedrez es un juego indicado para todas las edades, es decir tanto para niños como adultos, y es bastante completo ya que favorece en el ejercicio y desarrollo de varias aptitudes mentales: intelectual, lógica-matemática, memoria (asociativa, cognitiva, selectiva, visual), concentración de la atención, creatividad, coordinación y secuenciación, agilidad mental, orientación espacial, entre otras. Además, ayuda a ejercitar la mente y desarrollar el razonamiento abstracto.
Por otro lado, potencia la formación del pensamiento científico porque con cada jugada se debe calcular y analizar las posibles alternativas que puede proporcionarle la siguiente jugada y una estrategia que le ayudará a mejorar su memoria y razonamiento lógico-matemático. La creatividad por su parte también juega un papel importante puesto que para cada jugada es necesario imaginar, observar e investigar para crear nuevas estrategias que le permitan jugar con destreza y conseguir ganar la partida contra su adversario.
Según el autor venezolano Uvencio Blanco, expone en su libro “¿Por qué el ajedrez en las escuelas?” que existen varias áreas con diversos beneficios en el ajedrez. Éstas se resumen en las siguientes: recreativa, deportiva, competitiva, autoestima y formación de la personalidad, intelectual, conocimiento histórico, conocimiento informático y científico, ética, estética, emocional, preventiva y social.

El ajedrez cuenta con grandes beneficios educativos y aspectos positivos, entre los que cabría destacar:
· Desarrollo del pensamiento crítico y científico a través del análisis y síntesis de posibles hipótesis y alternativas de las jugadas.
· Facilita la concentración de la atención y potencia la memoria: muchas respuestas pueden basarse en la propia experiencia o en el conocimiento y recuerdo del jugador en otras partidas o posiciones similares.
· Empatía y anticipación de respuesta: comprender la estrategia del oponente durante el juego para poder anticiparse a sus acciones y responder adecuadamente y poder ganar la partida.
· Resolución de conflictos y toma de decisiones constante: a base que el niño se encuentre ante un determinado problema, actuará y buscará la alternativa adecuada y aplicará una estrategia de solución (íntimamente relacionado con la adaptación a múltiples e inesperadas situaciones). Como el tiempo también es un factor importante en el juego, les ayudará a actuar bajo presión.
· Socialización: favorece en la integración y establecer nuevas relaciones interpersonales al conocer a otros jugadores, independientemente de la edad, nacionalidad e idioma.
· Desarrollo de las cualidades positivas en su personalidad y pensamiento: fomenta la capacidad organizativa, así como el equilibrio entre lo racional y lo emocional.
· Mejora en la creatividad, intuición e imaginación: el niño debe observar, investigar e imaginarse posiciones diferentes a las que están en el tablero y definir estrategias que le permitan llegar a ellas.
· Ejercita ambos hemisferios cerebrales y mejora del rendimiento académico, en el desarrollo de su inteligencia y a elevar su coeficiente intelectual. También incremento en la capacidad lectora y en el proceso de lectura en los más pequeños.
· Mayor control emocional sabiendo llevar tanto los éxitos como la frustración.
· Aumento en su autoestima y la confianza en ellos mismos: al esforzarse para conseguir lo que se propone, incrementará a su vez su autoestima y confianza.
· Útil en la formación de valores: respetar las ideas de los demás, responsabilizarse de sus propios actos (toda acción tiene una consecuencia), aprender a ser más tolerantes, pacientes (relacionado con el autocontrol), humildes y a sobrellevar la frustración en caso de que se pierda la partida.

La manera idónea de estimular y motivar al niño para jugar al ajedrez es que sea de forma libre, sin presiones ni obligaciones. Además, el aprendizaje vicario para él también será importante: al servir de modelos de nuestros hijos, ellos observarán que jugamos al ajedrez, despertando así su curiosidad e interés por aprender a jugar. Asimismo, cuando más pequeños sean, mayor será su desarrollo del pensamiento concreto y posteriormente del abstracto. 
La imaginación juega un papel importante ya que aportará mucho al aprendizaje del juego y al mismo tiempo le ayudará a pensar, crear e investigar nuevas jugadas con el tablero delante. Al paso de los años, este proceso lo interiorizará mediante la simbolización.
Una posible manera de explicarle el juego sería que el tablero representa dos reinos que luchan entre sí para defenderse y deben capturar al rey del oponente. Cada pieza debe jugar cooperativamente con las suyas y apoyarse entre ellas y a su vez, luchar contra las piezas del oponente con la finalidad de proteger su reino y a su rey para que no sea capturado.  
A continuación, iniciarle con los movimientos de cada pieza, siguiendo el siguiente orden: la torre (se mueve en recto, siendo el movimiento más sencillo), el alfil (se desplaza en diagonal), la reina y el rey (son las dos piezas más poderosas del juego. Ambas hacen todos los movimientos posibles excepto el del caballo. La diferencia es que la reina puede moverse libremente varias posiciones, mientras que el rey sólo una), el peón (se desplaza en recto salvo cuando se come una pieza que lo hace en diagonal) y por último el caballo (su movimiento es en forma de ele).
Finalmente, es importante enseñarle que el objetivo del juego no es hacer jaque mate contra su adversario, sino en la obtención de todas las piezas del otro. Poco a poco el niño pondrá en práctica su técnica y potenciará sus destrezas para jugar con más habilidad, llegando a la práctica y el uso de la imaginación para conseguir el jaque mate. Para ello aprenderá a observar, investigar, comparar y desarrollar el pensamiento crítico y científico, como también aprenderá a decidir y a ejecutar diferentes movimientos (toma de decisiones).

A modo de conclusión, opino que el ajedrez además de tratarse de una valiosa herramienta pedagógica y juego de estrategia por todos los beneficios y aspectos positivos anteriormente mencionados, es una actividad excelente recomendable para los más pequeños y adolescentes, así como un buen pasatiempo para la población adulta.

ENLACES PARA JUGAR AL AJEDREZ

viernes, 4 de julio de 2014

LA AUTOESTIMA ALTA/POSITIVA FAVORECERÁ TANTO EN LA MOTIVACIÓN COMO EN EL RENDIMIENTO ACADÉMICO DEL ESTUDIANTE


La autoestima es el sentimiento que tenemos sobre nosotros mismos, nuestro ser, quienes somos y de nuestra valía (competencias, habilidades, cualidades, talentos). Asimismo es el concepto de cómo nos ven las personas que nos rodean (familiares, amigos, profesores).
Está basada por todos aquellos pensamientos, sentimientos, sensaciones, emociones, impresiones, evaluaciones, creencias, circunstancias y las experiencias que vamos viviendo, adquiriendo (consciente e inconscientemente) y recogiendo en todo momento, formando así a un individuo único e idiosincrásico. Dichos procesos variarán en torno a nuestra personalidad y carácter como también influirán otros factores: el contexto físico en el que suceda, las relaciones que establezcamos a lo largo de nuestra vida, el momento sentimental que estemos atravesando y la sensación y emoción que sintamos y experimentemos en esa situación determinada, siendo todo ello en conjunto lo que formará la identidad de la persona sobre sí misma como un todo global.

Muchas veces se confunde el término de autoestima con el de autoconcepto ya que a pesar de tener diferente terminología, pueden estar íntimamente relacionados. El autoconcepto es una parte importante de la autoestima y se puede definir como el conocimiento, concepto e imagen que tiene una persona sobre sí misma y como ésta interactúa a nivel social. Una vez esté formado el autoconcepto, entonces construiremos nuestra autoestima. Por lo general, cuando una persona tiene un alto autoconcepto sobre sí mismo, su autoestima también lo será y viceversa.

Tanto los adultos como niños y adolescentes, tenemos altibajos en relación a nuestra autoestima. Al estar en un ritmo de vida lleno de cambios constantes y fluctuantes, puede afectar a que nuestra autoestima no se mantenga estable. Nuestra personalidad se va a adquiriendo desde el momento que nacemos y podemos ir aprendiendo, cambiando o mejorándola al paso del tiempo. Sin embargo, a partir de los 5 ó 6 años es cuando comenzamos a formar nuestra autoestima. A pesar de los cambios que sucedan a lo largo de su vida, la autoestima de las personas se suele clasificar en dos tipos:
AUTOESTIMA ALTA/POSITIVA
AUTOESTIMA BAJA/NEGATIVA
·   El individuo está satisfecho consigo mismo (física como psicológicamente) y confía plenamente en su potencial (autoeficaz, alta autoconfianza y alto autoconcepto) y siente que puede hacer todo lo que se proponga con una actitud optimista y valiente. Si se presentase alguna dificultad u obstáculo, sigue luchando firmemente de modo constante hacia la meta.
·   En caso de que fracase, lo atribuirá a una mala suerte externa y volverá a intentarlo o por la misma vía con alguna variación o pensará en una nueva alternativa. Para estas personas, los fracasos se presentan como nuevos retos a conseguir.
·   Siempre tiene una opinión clara y no tiene problemas a la hora de defender su postura o exponer sus puntos de vista de una forma expositiva, asertiva y positiva. No se deja manipular por los demás, aunque esté dispuesto a ayudar y colaborar cuando lo crea apropiado o conveniente.
·   Le resulta fácil empatizar con otra persona, reconociendo fácilmente sus emociones y respetando con tacto los temas más delicados.
·   Suelen ser personas seguras de sí mismas, sociables, extravertidas y disfrutan al realizar varias actividades al mismo tiempo y hacer nuevas amistades. Aceptan las críticas asertivamente y comprensivamente. A veces si no se les frena, inconscientemente pueden llegar a resultar algo prepotentes. Para finalizar, suelen tener tendencias a posturas positivas/optimistas y luchadoras.
·   Al no sentirse satisfecho consigo mismo, el individuo tiene recurrentes sentimientos de inferioridad acerca de sí mismo (física y psicológicamente) y no confía en que pueda realizar una determinada actividad (no se siente autoeficaz, baja autoconfianza y bajo autoconcepto). Otros sentimientos obsesivos que posee son: depresivos, neuróticos, frustración y culpabilidad.
·   Si se diera el caso de que fracasase en una determinada tarea, lo atribuirá a una causa interna y en raras ocasiones lo volverán a intentar.
·   Necesita la aprobación constante de otra persona de confianza y es bastante inseguro a la hora de actuar (indecisión constante). A veces prefieren callar en una reunión por miedo a equivocarse o meter la pata.
·   Al no tener una opinión clara, resulta bastante fácil de manipular y si hace una determinada acción es posible que sea para no desagradar al otro o pensar que si se niega, éste se puede enfadar con él/ella. Les resulta difícil decir que “NO” por miedo a no complacer.
·   Suelen ser personas autocríticas, introvertidas, tímidas e hipersensibles a las críticas recibidas por otras personas ya que se sienten fácilmente heridos, atacados y vulnerables. Tienen altos niveles de ansiedad. Pueden a llegar a ser muy perfeccionistas, autoexigentes y hostiles. Por último, suelen tener tendencias a posturas defensivas negativas/pesimistas y victimistas.

A base que el sujeto va creciendo, atravesará distintas etapas en su desarrollo e irá adquiriendo unos determinados aprendizajes que le ayudarán a adaptarse y evolucionar como persona en su día a día durante toda su vida. El siguiente cuadro compara la edad evolutiva y las características del niño/adolescente en relación con su autoestima en diferentes áreas:
5/6-12 AÑOS
12-18 AÑOS
Ha terminado el ciclo de Educación Infantil y comienza la nueva etapa de Educación Primaria. A esta edad hay niños/as que han tenido una mayor facilidad en el proceso de aprendizaje de la lectura y escritura, pintar dentro de la línea del dibujo, desarrollar la motricidad fina y gruesa o adquirir su autonomía personal (control de esfínteres, vestirse por sí mismo, comer solo); mientras que otros niños/as lo lograrán en un período posterior.
Por un lado, en el ámbito familiar es posible que sea comparado en las áreas deportivas, académicas, comportamiento en casa… respecto a sus hermanos mayores o menores, haciendo que se sienta inferior.
Por otro lado, en el ámbito escolar podrán observar como un compañero de su clase es más extrovertido y sociable para al hacer nuevos amistades o destaca en una nueva asignatura (las matemáticas por ejemplo) o al contrario, el niño/a tiene más aptitudes en una materia que sus compañeros de aula presentan dificultades.
Desde pequeños deben aprender a luchar por conseguir hacer realidad sus objetivos y sueños, como llevarlos a cabo, sentirse bien consigo mismos al ver que lo han logrado de una forma exitosa y como el esfuerzo invertido ha valido la pena. En caso de que no lo hayan conseguido a la primera, enseñarles a que no se pongan tristes y motivarlos a que lo vuelvan a intentar. Roma no se conquistó en un día. ¡Ánimo, cariño y motivación constantes!
Tras acabar la Educación Primaria, inicia la etapa de Secundaria y posteriormente Bachillerato o incorporación al mundo laboral. A esta edad, el pre-adolescente ha aprendido a luchar por sus objetivos y sabe que si le dedica esfuerzo y dedicación constante, puede conseguir todo aquello que se proponga. Esta lección aprendida previamente, perpetuará durante su período de la adolescencia.
La máxima preocupación del joven es su identidad, es decir, como se ve a sí mismo respecto a los demás; conoce sus posibilidades, habilidades, puntos fuertes y capacidades; a diferencia de la etapa anterior, es independiente a la hora de tomar sus propias decisiones y se siente seguro consigo mismo y confiado a medida que avanza hacia su futuro.
Físicamente su cuerpo está comenzando a cambiar: chicos (cambio en la piel, crecimiento del vello corporal, cambio en la voz, cambio en la forma y el tamaño del cuerpo y cambio en su órgano reproductor masculino) y chicas (cambio en la piel, crecimiento del vello corporal, cambio forma del cuerpo, crecimiento del pecho y menstruación). En caso de que se guste a sí mismo, se verá mucho más atractivo y su autoestima, por lo general, también será más alta que un joven que no se guste. Puede darse el caso que se compare con sus iguales para observar las similitudes y diferencias entre ambos.
Psicológicamente también es posible que sufra alguna modificación: más extrovertido o introvertido, cambio de aficiones, nuevo grupo de amistades...
Por un lado, en el ámbito familiar, la autoestima le sucederá como en la etapa anterior porque es probable que sea comparado en las áreas deportivas, académicas, comportamiento en casa con los padres (problemas generacionales), nivel de socialización con los amigos… respecto a sus hermanos mayores o menores, otros familiares o incluso amigos cercanos, haciendo que tenga sentimientos de inferioridad.
Por otro lado, en el ámbito escolar, las comparaciones a su vez se harán a nivel de estudios, resultados académicos, personalidad, relaciones personales y sociales, relaciones afectivas y responsabilidades. 
A todos estos aspectos hay que añadirle aquellos conflictos de la infancia que no se resolvieron en su momento y resurgirán nuevamente junto a otros conflictos que irán apareciendo y tendrá que afrontar.
En la fase de crisis de identidad, el joven se cuestiona recurrentemente, alguna preocupación e incluso una opinión de sí mismo que haya adquirido anteriormente. Si se diera el caso que es otra persona la que ofrece cualquier valoración/opinión, es probable que la rechace ya que le produce sentimientos de confusión e inseguridad a cerca de sí mismo y negándose a recibir otra aprobación/consejo en el futuro. Son hipersensibles y vulnerables ante cualquier crítica recibida, así que si se le hiciera alguna, cabría hacerla con mucho respeto, tacto y sin ofender ya que se lo tomará a nivel personal y puede llegar a afectarle o herirle.
Si el adolescente termina esta etapa con una autoestima alta, fuerte y bien afianzada, podrá adentrarse en la transición de la vida adulta con buena parte de los cimientos necesarios para llevar una vida productiva y satisfactoria.

A continuación indicaré algunas indicaciones/pautas y factores que pueden favorecer y potenciar para tener una buena autoestima:
·      AUTOESTIMA POSITIVA: favorecer y potenciar la autoconfianza del sujeto para desarrollar una actitud positiva de que puede realizar lo que se proponga, sin tener miedo al fracaso. Es importante recalcarle que las expectativas tienen que ser realistas y animarles y motivarles a que pueden conseguir el éxito.
·      DESARROLLAR SUS PUNTOS FUERTES INDIVDUALES: favorecer y potenciar la autoconciencia del individuo para que sean conscientes de cuáles son sus actitudes, aptitudes (capacidades) y rasgos de personalidad positivos que poseen. También conviene destacar las cualidades propias que le caracterizan o enseñarle cuales son y darle la oportunidad para que puedan descubrirlas y ponerlas en práctica. Es importante aceptarle tal y como es y hacer énfasis en sus aspectos positivos. Se puede hacer mención de los negativos, pero no incidir o “atacar” sobre ellos.
·      COMUNICACIÓN: favorecer y potenciar la comprensión para relacionarse con los demás y a mejorar en las relaciones interpersonales. Para ello es interesante que sepa expresarse coherentemente con el lenguaje verbal y no verbal, fomentar la escucha activa y mantener una actitud comprensiva, positiva y atenta con su interlocutor.
·      RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS: favorecer y potenciar la independencia del individuo a la hora de tomar sus propias decisiones. Para ello, la persona debe aprender el proceso de toma de decisiones: primero debe saber en qué consiste el problema, a continuación analizar las alternativas posibles (pros y contras de cada una), después reflexionar cuál de ellas podría solucionar dicho problema y por último, poner en práctica aquella que resulte más efectiva. Antes de tomar una determinada decisión o solución, es importante que no se deje influir por los comentarios de los otros, reflexione bien y no se deje llevar por el impulso del momento o sea pasivo en cuanto a la toma de decisión y sopese las consecuencias que acarree cada alternativa.
·      SOCIABILIDAD: favorecer y potenciar la cooperación e interacción con las personas de su entorno social. Para ello debe tener una serie de técnicas para exponer sus argumentos de forma concisa y coherente, como defender de forma asertiva (no agresiva) su punto de vista u opinión en caso de que no sea correspondida con la del otro y como enfrentarse ante alguna burla o comentario ofensivo. Es muy importante el empleo del sentido del humor.
·      PLANTEAMIENTO DE OBJETIVOS: favorecer y potenciar la automotivación para que sea capaz de escoger los objetivos que desea lograr, así como el plan adecuado y elaborado para llegar al éxito. Hay que enseñarle los siguientes factores: sentido y valor de los objetivos, refuerzos adecuados, objetivos alcanzables, motivación y una secuenciación adecuada de tareas.
·      CAPACIDAD DE NO RENDIRSE ANTE LAS ADVERSIDADES: favorecer y potenciar la perseverancia y constancia al individuo, que entienda y valore lo que es el esfuerzo personal y lo que esto supone. Cuando se presente alguna adversidad u obstáculo en el camino, debe seguir hacia adelante. A su vez, debe aprender a valorar el esfuerzo y saber que los errores o fracasos no son malos, sino que son nuevos retos para seguir luchando y en ocasiones, pueden enseñarnos para el futuro y no caer de nuevo en los mismos. A veces para conseguir lo que uno quiere requiere trabajo, dedicación y constancia, no es un castigo. Es posible que algunos consigan la meta mediante otros medios o con poco esfuerzo, pero no por eso hay que dejar de luchar. Si es importante, se luchará por ello. En caso de que fracase, no debe sentirse mal, sino levantarse y volverlo a intentar. Como dice el proverbio chino: si te caes siete veces, levántate ocho. El error puede ser tanto externo como interno, pero no hay que echar la culpa, sea de unos o de otros. Lo importante es levantarse y volverlo a probar con alguna modificación o por una nueva vía. Quien algo quiere, algo le cuesta.
·      LA HUMANIDAD: favorecer y potenciar la empatía, es decir, saber ponerse en la piel de otra persona, y aprendan a ser sensibles hacia los sentimientos y necesidades de los demás. Para ello se puede realizar mediante acciones y servicios humanitarios, ayudar a los demás sin esperar a nada a cambio de una forma altruista y generosa (es importante que le nazca a la persona y no hacerlo como una obligación) y fomentar la vena sensible hacia los sentimientos de los demás. No hay que ser egoístas porque todos tenemos algo que aportar y puede que esa persona esté pasando por un mal momento y el día de mañana es ella la que te ayude a ti. Muchas personas tienen la suerte de tenerlo todo, pero hay otras que no. El egoísmo, no compartir con los demás o la indiferencia hay que eliminarlas ya que hacen daño tanto al sujeto como a las otras personas de su entorno.

Asimismo, cuando la autoestima del individuo es alta o positiva, ésta influirá favorablemente en varios aspectos del sujeto. Estos factores se pueden clasificar en los siguientes niveles:
NIVEL PERSONAL: físicamente, se considera atractivo y sabe cuáles son sus mejores rasgos físicos para potenciarlos. En relación a lo psicológico, su personalidad suele ser extrovertida, cordial, sensible, simpática y sociable.
NIVEL FAMILIAR: mejor relación y comunicación fluida con todos los miembros.
NIVEL EDUCATIVO: favorecerá tanto en la motivación como en el rendimiento académico del estudiante.
NIVEL SOCIAL: correlacionado con la personalidad del individuo: al tener un carácter positivo, establecerá buenas relaciones interpersonales, disfrutará haciendo nuevos amigos y sabrá cómo trabajar en equipo de forma cooperativa.
NIVEL AFECTIVO: mayor seguridad para avanzar y establecer contacto con el sexo opuesto. Íntimamente relacionada con la personalidad del sujeto.
NIVEL PROFESIONAL: sabrá cuáles son sus aptitudes, talentos y puntos fuertes, que le ayudarán para hacer un buen trabajo o para la búsqueda del puesto de empleo idóneo.

El papel que desempeña la familia en un niño/adolescente es muy importante puesto que le transmitirá y enseñará los primeros valores que le ayudarán a formar y desarrollar plenamente su personalidad y autoestima. Por tanto, es muy importante tratar al niño/adolescente como a un ser único (aunque sean gemelos/mellizos), teniendo cada uno sus rasgos de personalidad propios y capacidades individuales y no centrarse sólo en los resultados obtenidos, sino también en valorar y reconocer sus logros y el esfuerzo que ha invertido, de una forma positiva, cariñosa y motivadora.
En ocasiones no somos conscientes y solemos hacerles etiquetas o les comparamos con otras personas cercanas a su entorno (hermanos, familiares, compañeros de clase, amigos de la familia/escuela/instituto o con uno mismo en el pasado) y esto puede producir el efecto contrario y provocar un descenso en su autoestima. Por ejemplo: tu hermano/amigo X hace mucho ejercicio, se porta muy bien en casa y ha sacado un 9 en el examen de matemáticas; tú en cambio sacaste un 5 y no estás en forma. Accidentalmente, estas frases pueden hacerle daño, provocándole sentimientos de inferioridad y disminuirle su autoestima, en especial si aun no está muy afianzada. Por tanto, cuando expresemos nuestra opinión o valoración, hay que hacerlo con mucho tacto y respeto hacia la otra persona, teniendo en cuenta que las críticas y comentarios deben ser constructivos, no dañinos ni comparativos descendentemente.

A modo de conclusión, cabría añadir que se puede hacer en caso de que su autoestima sea baja. En primer lugar, el individuo tiene que concienciarse que tiene este problema. En segundo lugar, ayudarle a recuperar esa autoestima perdida mediante las pautas que he citado anteriormente y por supuesto, siempre hay que motivarlo positivamente. En último lugar, sería recomendable que empezase una terapia psicológica del área de clínica, donde el especialista le ayudará proporcionándole una serie de técnicas y herramientas para aumentar su autoestima, así como a su vez le apoyará durante todo el proceso de tratamiento. Sería importante que en ese sostén también estuvieran la familia, los amigos más íntimos y profesores del sujeto.

martes, 4 de marzo de 2014

PODEROSAMENTE FRÁGILES

“Poderosamente Frágiles” es una novela de Pilar Jericó. Está narrada en primera persona por Claudia, una joven de 30 años bastante insegura y con la autoestima baja. Además, se le añade que está atravesando un momento complicado en el trabajo, tiene falta de comunicación con su familia, su relación con su pseudonovio Bruno no funciona del todo bien, no se siente satisfecha con su propio cuerpo y no se valora lo suficiente. Así que tras todo esto, la protagonista decide cogerse doce días de vacaciones e inscribirse en un curso de Kyūdō, el tiro con arco japonés, en sustitución de su mejor amigo Giovanni, que a última hora cancela porque se va de viaje a Polinesia con su novio Luigi.

Aunque al principio no se muestra muy entusiasmada y está bastante desanimada, al paso de los días se enfrentará a una serie de ejercicios que le ayudarán a conocerse más a fondo, así como reconocer sus propios miedos, vergüenzas e inseguridades. Poco a poco verá renacer en ella una nueva Claudia, con unos puntos fuertes, valentía y fortalezas que hasta ahora, estaban escondidos en la sombra que ella misma había generado inconscientemente y observa cómo cada vez se siente más segura y querida, tanto a ella misma como la vida que le rodea. 
Durante el curso conocerá a varias personas que le ayudarán a que esto sea posible: Roberto el corpulento e inteligente periodista, Daniel el comprensivo y cautivador empresario del reloj de oro, Laura la joven y atractiva compañera de cuarto, Eva su enigmática profesora que tiene un refrán o cita oportuna para el momento adecuado y Mónica su confidente de quejas. Asimismo mantendrá el contacto con sus mejores amigos (Gio, Sandra y Óscar) por medio del Whatsapp, que nos permitirán ver la evolución de Claudia a través de sus comentarios cargados de sensibilidad y sentido del humor.
Al finalizar el curso, Claudia decide afrontar la vida con el optimismo renacido, fuerza, valentía y cambiar sus antiguos hábitos.

Personalmente, el libro me ha gustado mucho ya que por un lado, adentras en la vida de Claudia, observando cómo va evolucionando a lo largo de la novela y al detallar perfectamente todo lo que le rodea, se tiene la sensación de que estás junto a ella y sus nuevos amigos en ese precioso paisaje exótico que describe. Por otro lado, aprendes y reflexionas mucho sobre la vida, la luz y belleza de la misma y como ir creciendo personalmente y aumentado tu autoestima a base de los refranes y ejercicios reveladores de Eva. Por ejemplo: identificación de las fortalezas a través de un dibujo abstracto, ejercicios de relajación y respiración, ejercicio de confianza ciega en parejas con los ojos vendados, reconocimiento de fortalezas en relación con los éxitos pasados, ejercicios de energía, introspección interna, intercambio de rasgos de personalidad opuestos para descubrir nuevas facetas escondidas en el interior, ejercicio de la “línea de la vida”, aprender a no juzgar jugando espontáneamente a aquellos juegos de la infancia, descubrimiento de las fortalezas y aspectos positivos a través de llamadas a familiares o por los propios compañeros del curso, vencer miedos pasados, pintar un mural entre todos los componentes del curso, cambio de hábitos, aprender y reconocer las emociones sin comunicarse con otra persona y dejándose llevar por la intuición, entre otros.

Es un libro realmente inspirador, instructivo, ameno y lo recomiendo para adolescentes y adultos con problemas de autoestima porque les ayudará a renacer y a hacer los ejercicios que citan en el libro, invitando al individuo a ver la vida desde otra perspectiva, disfrutando de los pequeños detalles, aprovechándola al máximo, dándole las gracias por todo lo que nos ofrece, abrazándola con cariño y amor y viviéndola a través de sueños y esperanzas.